Un día no sabes porqué muy bien te apetece comer carne pero en plan troglodita y te homenajeas con un codillo pero hecho en casa que sale de vicio.
- 1 codillo grande de cerdo.
- 1 hoja de laurel.
- unos granos de pimienta.
- 1/2 cebolla.
- 1 copita de vino blanco.
- aceite de oliva virgen extra.
- puré de patata caserito o comprado.
- mostaza de la antigua.
- perejil.
- 1 brik de nata ligera.
- 1 cucharada sopera de bovril.
- 1 hoja de laurel.
- unos granos de pimienta.
- 1/2 cebolla.
- 1 copita de vino blanco.
- aceite de oliva virgen extra.
- puré de patata caserito o comprado.
- mostaza de la antigua.
- perejil.
- 1 brik de nata ligera.
- 1 cucharada sopera de bovril.
Ponemos a cocer el codillo bien limpio en agua con el laurel la pimienta, la cebolla y el vino. Yo lo cueco en la olla suave suave. Cuando esté tierno sacamos y ponemos en una fuente de horno rociándolo con un hilito de aceite de oliva.
Hacemos la salsa mezclando la nata con el bovril y dejamos cocer unos minutos a fuego suave.
Precalentamos el horno a 220º C función grill y cuando haya alcanzado la temperatura introducimos el codillo dando vueltas de vez en cuando hasta que esté doradito y churrascadita la piel.
Aparte hacemos el puré y lo mezclamos con un poquito de mantequilla, leche, sal y pimienta molida y un poquito de perejil.
Servimos bien caliente y tenemos cerca el sofá por si nos da un mareo después :).








































